Te perdono.

Nunca me enamore de ti… nunca he sentido amor hacia ti. Y para ser muy netas, hasta tu atuendo me parecía medio naco, común.

No entiendo como a la gente le gusta tanto. Por eso y mas me hartaste y te deje. La primera ocasión fue por impulso veinteañero, después sentía que tenia que regresar contigo pero era por cuestiones sociales. No tanto por que te extrañara, tan solo era mas conveniente estar cerca de ti. Y cuando no estaba cerca de ti nunca sentí nostalgia. Cuando veía tu nombre por casualidad apenas te recordaba como un error en mi vida.

Si me habías dado algo había sido muy a webo y porque no te quedaba de otra. Lo que yo aprendí de ti fue por que era lo que tenia que hacer. (también muy a webo.) Creí que sabia mucho de ti; pero tu pasado tenia mas de una versión y aun así había quien creía saber tu futuro, pero la verdad es que lidiar contigo era algo que se tenia que hacer día a día. Porque siempre ha sido muy cabrón saber como vas a reaccionar.

La primera ocasión en que regrese contigo sentí el arrepentimiento en el estomago en cuanto te vi y en cuanto te toque. Por eso no duramos mas que unos meses juntos. Yo ya conocía a quien ocupaba mi mente y aunque no me recibía de brazos abiertos por lo menos me gustaba mas, me emocionaba mas y me estimulaba mucho mejor que tu. Pero todo es pasajero y a todo se lo lleva la chingada.

Años después regrese contigo, no por amor sino porque no tenia de otra. Estar contigo era quejarme continuamente de ti, de tus ideas, de como te ves, de como te manipulan y de como manipulas. Tu indiferencia vestida de paciencia y tus colores para disimular tu fracaso. Me cagaba ver de nuevo como estaba envuelto en tus juegos y como era difícil no enterarme de ellos, me encabronaba ver como la gente se deslumbraba cuando le dabas una miseria y guardabas la mejor parte para que algún hijo de sexoservidora se la quedara.

Rompiste todas tus promesas, dijiste que si era bueno me iría bien contigo, que me cuidarías y que me protegerías. Pero realmente estabas preparándote para ponerle el pinche candado a la jaula conmigo dentro. Por eso huí de nuevo. Huí de tus mentiras y de tus palabras maquilladas. Huí del peligro que era el estar a tu lado.Y me gane muy a pulso que me dijeran maricón, que me dijeran coyon. Que dijeran que me debería quedar y pelear por ti, que me necesitabas. Para entonces yo ya había entendido que tu necesidad no tendría llenadera y que ya no me ibas a agarrar de pendejo.

Estando lejos de ti ahora entiendo que a pesar de todo y después de tanto nuestro lazo no se rompe. Tan solo se estira. Y cuantas veces lo intente cercenar se recupera; tienes demasiado de mi y yo; demasiado tengo de ti.

Pero ya me canse de la desilusión, ya no tengo espacio ni tiempo para reprocharte. Tu tan solo eres quien eres y no vas a cambiar. Ya no te voy a mentar la madre por que quizá nada de esto fue tu culpa. Creciste con dificultades y lo que eres hoy es el reflejo de tu historia. Si bien tienes destellos de originalidad y de lucidez ahora ya entiendo que tu centro siempre va a ser el mismo. Ahi muere. Te acepto como eres.

Hiciste lo que pudiste y yo también. Te perdono México.

Anuncios

2 comentarios en “Te perdono.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s